miércoles, 3 de diciembre de 2014

El mundo sin final

Existe un lugar y una persona y unos ojos donde el compromiso es eterno, donde los sentimientos se follen a la realidad plana, a los momentos y halla una conjugación tal, que las estrellas, envidiosas ellas, estallen en un puto trillón de pedazos. Un momento en el que el presente trascienda y toque límites insoñables, en el que todo se altere, en los que la realidad se desforme y se vea, al fin, como el mundo no es plano, sino circular.  Existe el conjuro y la conjugación y la magia y los nervios desatados y el fin del miedo a la soledad. Un momento en el que todos los instantes del pasado no te sirven para nada, porque solo esta el, el momento, que repercutirá latiendo en la infinidad del tiempo.

Las yemas de los dedos juntándose para crear.

Un lugar donde las imperfeccines mortales de los elementos se vean ocultas por la mezcla perfecta y preciosa, como dos elementos que se chocan, se besan, se retuercen hasta crear algo nuevo y eterno, porque afectará a la eternidad. Un mundo de locura y crispación y cabreos y ojos tristes y felices pero juntos, de ellos.

El mundo sin final es una única mezcla, no una singularidad.

Pero no se cual.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Que el futuro proximo ahora es luz si hay unos labios rojos a los que seguir. Aunque mañana desaparezca por obigación, hoy seremos, existiremos y que este presente retumbe sobre el futuro infinito.

Luciernagas llevadme a la muerte, que si hay que seguir luces, yo abrazare vuestras estelas.

Historia.

Yo no fuí ni el fondo de un pequeño vaso de agua vertido en el oceano mas grandes de todas sus vivencias, relaciones, aportaciones o creencias. Aún pese al egocéntrismo de los hombres que me incumbe a mi también, se ver una derrota a la legua. Fue la mayor derrota de mi vida, aunque yo no fuera ni eso para ella, yo era un grano de arena, ella era un mundo para mis ojos.

Si fuera como otros, quizá me creería uno de esos dioses inmortales, tocados por la varita de la vanidad infinita. Si fuera como otros, quizá creería en cosas que nunca sucedieron. Pero yo mirando a la patética historia construida, veo, todo ha quedado claro, sin apice de dudas, sin luces y sin sombras. Que los dioses nunca existieron, que yo soñaba demasiado. Ellos siempre hablando y escribiendo y yo asientiendo y anotando, entiendo, que no fue.

Que no había nada porque nada había de haber.

martes, 18 de noviembre de 2014

Nunca nada será igual, viendo fotos me doy cuenta. El pasado se fue irreparable, perdí y gane mis años ahí y nunca volverá.

lunes, 17 de noviembre de 2014

November, its getting cold.

En cada gota de la lluvia el mundo gritaba una razón, bellas, singulares y plebellas, todas iguales, frías, azules, se mezclaban con sus ojos que miraban hacia arriba mientras bailaba, inscontante, feliz e infeliz, desgarrado y orgulloso, perro mojado en la infinita pista de baile hecha de cemento, de realidad. Y ellas caían implacables y se mezclaban como lagrimas que se unían e iban al río para volver al mar, condesarse en nubes para volver a caer y mezclarse en los ojos de los perdidos.

El alcoholizado profundo, nunca alcohólico, siempre alcoholizado, lo que mas amaba era desprenderse en un colocón de los formalismos, tumbar las barreras, intentar acercarse a si mismo. Los borrachos tienen eso, se simplifican casi de mortalidad a sus deseos y se dejan llevar. El que siempre desprecio a los simples, apreciaba de vez en cuando y jugando con todo y a por todas, darse a la simpleza macabra. A sus asquerosos sentimientos.

Y bailaba y cantaba y gritaba algo de extremoduro, palabras vacías nunca valeís nada, nunca se quedan, nunca se quedaban. El era ese instante fugaz, que pasó. Bajo finalmente la vista, se lavo la cara, abrió el paraguas naranja. No regalo un suspiro, miro hacia abajo y camino haciendo eses por muchos desconocidos sitios. Sin rumbo ni destino, sin prisas, sin motivos. Caminó a un horizonte, como van los que no tienen razones, a vivir, a morir.

Narciso echó de menos.

Pasaremos, mundos paralelos
Parados, idiotizados
Pacientes lelos

A ti te seguirá la primavera
A mi el otoño me enterrará
El verano y el invierno nos separaran

Juntos, ni viviremos, ni moriremos,
nos encontraremos
como siempre, lejos

Tu en tu trinchera
yo a la luz de tu vera
incompatible alma compañera

Nos olvidaremos, no seremos, dejaré gradualmente de escribirte, no me acordaré de tu cara, ni tu de mi infinita imbecilidad. Las estaciones se harán años que se acumularan en la maleta de los daños. Perderé el miedo al mundo, ganaras mil mundos con los que jugaras. Serás reina creadora de las historias, y yo en mi lado seré destructor de los míos. Eterna ingenua en su barcaza compañera, en paralelo a mi gris destructor de los sueños primaveras. Serás luz y locura diaria, seré oscuridad y dolor. Seré memorias pasadas, y tu presentes perpetuos, nos proyectaremos a un futuro grisaceo.

Mis dedos infalibles empezaran a fallar, algún día habrá alguien que me sobrepase y me querre volver a la casa inexistente que jamás me he atrevido a crear. Tu acabarás encontrando al perfecto sujeto con el que serás feliz, y yo que te odio solo podré querer que seas feliz. Serás una de esas extrañas felices acompañadas que nunca comprendí, y yo me querre asomar para aprender a la ventana, el fuego de la chimena resonando como los sueños monstruosos de un hogar. Se me encenderán maravillados, los ojos. Recordando cuando te veía, extrañado, de como se pueden mezclar dos personas sin agredirse, de compartirse. Ese mundo no me pertenecerá y pateleare, me enfadare, desequilibrado, echando humo, porque todo de lo que huyo es lo que persigo.


Escribire esto y lo despreciare, me haré apatía y no me importará si lo lees o no, seré, a veces un puto despota ilustrado. Y yo entenderé, después, que tu solo recuerdes el dolor de mis enfados, comprenderé por y para siempre y respetare el futuro sin ti creado sobre mis fallos pesados, pasados. Que no entenderás, no podré explicarte, lo terrible que me hacías sentir, lo maldito, lo feliz y dolido. Mis te echos de menos no servirán jamás para explicarte que te ame, que te amo y amaré, aunque solo sean letras insuficientes, oscuras e incapaces de adaptarse a la dimensión de yo por ti, multiplicado a la máxima y dividido a la mínima, que es en lo que me he quedado al convertirme en un yo sin ti. Una poesía destrozada, un escritor sin manos.

Que contigo, convertida hace tiempo en ella o aquella, no me sentía tan solo. Que el narcisista descubrió que había otra, que podía encontrar compañía, hasta que me ahogue en esa sombra, que era la de ella sobre mi, ¿que seré yo sin ella? ¿en que lago me podre ahogar?

Y en las noches infinitas de Noviembre todo será mas vacío, mas gigantesco, profundo e infinito, mi amor.

viernes, 14 de noviembre de 2014

LIBRE




De pequeño me impusieron las costumbres
me educaron para hombre adinerado 
pero ahora prefiero ser un indio 
a un importante abogado.



miércoles, 12 de noviembre de 2014

Bailar, bailar y bailar y ser cada uno un caos sobre el que andar, andar y andar. Como locos, como libres, como nosotros mismos con las lagrimas en los ojos y la risa en la boca y emocionarte hasta el fondo de ti mismo, con la luz en tus ojos indomable. Ser feliz y gritar con voz suave hasta que se quede ronca y gritar y gritar. Que no me importa, que ire hasta el final, hasta las rocas, lunático simpático hijo del caos, donde reine mi anarquía no habran días sino noches. Solitaria poesía, del hombre que amaba los zapatos con los que se tiraba al abismo. Hasta que el mismo, se convirtió en precipicio. Bailando al son de las alturas, caminando sobre los bordes, siendo un puto borde si no le evalúan o lo prueban. Pruebame, que acabaremos en lo oscuro, en el fondo. Lo que no te joda, no te enseñara o sea que jodamonos hasta lo irreversible hasta la última noche.

Que la única realidad es la soledad. Que el resto es mentira, yo juego, siempre solo, aunque tenga compañías, paseando con la luna compañera la vida entera, la vida entera.

martes, 11 de noviembre de 2014

Rodar, escapar de nuestras sombras.

En el país del corazón nunca abundo la razón, yo hago la sinfonía a las fieras para que se quieran contra todo lo malo que nos separa.

Destruyamos con la fuerza de los oprimidos la carcel de nosotros mismos, para asi, evolucionar. Que le den por culo a Machado y al Lázaro evolucionado en político malvado, que su picaresca nacía del hambre atroz como única justificación. Que le den, también por culo a Unamuno y a su idea paternalista de que la ignorancia hace feliz y que no recuerda lo que es verdad. Que el saber previene del hundimiento, te explica, amable o no, las terribles posibilidades y que solo hace infeliz al que ya lo es.

Seamos mejores, matemos a los maestros, contestemos perversos al universo. Rompamos de raiz con los defectos inculcados, que el árbol de nuestra historia se vuelva al fin, semillas, de algo mejor para caminar juntos. Y a la mierda con la separación que siempre beneficiará a los mismos.

Que todos los hijos retrasados del nacionalismo de este lugar nacieron, no de la gente, sino de los terranientes que enfrentándose a los estados buscan poder hacer lo que les de la gana en su parcela. Caciques, moríos amablemente para que vuelen libres, lejos de vuestra sombra, solidarios quienes coño quieren que sea.

El futuro esta escrito en el pasado, y, aunque las elites cambien como la marea, nosotros no cambiaremos, repetiremos diferentes, los mismos errores. El camino alternativo hacia un nosotros diferente nacerá de un retrato que nos mejore. Que nos recuerde que tenemos cosas geniales, que valemos la pena, que no somos ese invento envidioso, que la poesía no engendra debilidad sino autoconfección. Que el coraje no debe responder al único instinto de pelear, sino que, además puede crear algo. Que lo visceral se puede mezclar, y el devenir del pasado histórico que nos ha condenado a los bandos dogmáticos y malos puede ser cambiado.

Que se puede volver a nacer, mejor.

Que se puede volver a ser.

Que no nos condenen las historias, en la utopía del mundo de las norias empieza a ser hora de que la nuestra descarrile y ruede libre hacia algún otro sitio.

jueves, 30 de octubre de 2014

I wanna scream till the words dry out



You have the light to fight the shadows...


La niebla

Luces sombras
verdes, grises
parques, noches
dulces, roscas

labios, ojos
purpuras y rojos
playa, anochece
día doce, día trece

crece el monte
cae el valle
muere el hombre
que todo calle

que la mujer gane
que tu te dejes
que ella maneje
que no te dañe

y el blanco futuro
que sale del oscuro pasado
olvide lo duro
y no sea mal-intencionado

el desierto
la apatía
las noches
los días

en la jungla
el corazón
a veces no es un lobo
sino un león

que se exime
que quiere
se redime
se muere

y queda
abierta la veda,
la anarquía.
la inexistencia.


Todos presienten, sienten o postsienten y yo repito y edito y digo las mismas macabras y aburridas palabras que riman y combinan y se empicinan en decir lo mismo, en ser iguales, en avanzar lentas y pocas por el sendero de las rocas, por la montaña de la mente, por las profundidades dementes del oceano inclemente por el sinsentido mundo por los labios moribundos del muerto en vida, de la vida del muerto y persigo tuertos, que solo saben partes y reparten su conocimiento como si supieran si dicen la verdad o si mienten o si miento. Que tormento, oir como se comen sus mentos sin importarles una mierda el todo. De esas aguas estos lodos, tanto tonto, monta tantas tonterías, que no importa, yo me contento con mis paseos mis manos, mis dedos, mis deseos.

Que ya no quiero, ni puedo querer solucionarlo todo, que me contento con mirar ciertos paisajes y desconectar de las lagrimas. La historia es una cosa tan determinista y triste. Como una novela de finales amargos pero felices, ya no se sonreir. Ni escribir, ni vivir, ni sentir, ni saber, yo ya no me acuerdo de las hadas. Destruyo la vida programada doy besos en los que no siento nada. Y solo me quiero morir. A veces, muy pocas. Cuando se acaban las estrofas, y me descubro en soledad, me quiero morir. El miedo al fin.

domingo, 26 de octubre de 2014

The path of the psycopath.

La psicopatía era su poesía, su telaraña, el secreto de sus menti ras. Y me vuelvo a levantar años y años mas tarde imaginándola, el anochecer azul -semi oscuro del verano, las estrellas por encima, el mar y ella, a primera hora de la mañana, ella. Y yo quiero tocarla y no puedo, y yo quiero moverme entre los sueños, pero en mi solo habita ya el recuerdo y no la realidad. Y ya no será como era, que ya no es.

Supongo que por su psicopatía lo tenía todo planeado, hasta los momentos de descontrol y que eso me encantaba, me libraba del miedo a lo desconocido. Lo malo de jugar al amor, he descubierto, es que después de un tiempo dejas de sentir. No puedes vivir toda tu vida en dinámica ideal de las palabras, y entonces cuando dejas de sentir te vuelves un verdadero psicopata. Buscando tus objetivos, nada mas. Dejas la conciencia a un lado la apartas y solo piensas en ti.

Es normal que le pasara por encima la psicopatía antes que a mi, tantas relaciones, tantos juegos, tanta distancia, te niegan la conciencia. Yo mismo la perdí y no me importa ya nada, sin obligaciones ni consideraciones es todo mas facil. Dicen que la conciencia es lo que nos hace humanos, y yo no acabo de saber si eso es algo bueno o algo malo.

A veces, para divertirme exclusivamente y sin finalidad, miento. Es un entrenamiento en el aburrimiento diario, una mentira por aquí otra por allá, las disuelvo en la solución de la verdad y afecto simpaticamente a la construcción de las realidades alternativas. Es como un juego y si fracaso, simple solución. Que despistado yo, cambio las piezas del puzle y me acerco un poco mas a la verdad. He visto mentirosos patosos y me producen verguenza ajena, las mentiras en pequeñas dosis, son para teñir la verdad, no para crearla. Como un psicopata mirando piezas, te despiezas y te agarras al recuerdo de lo último que te hizo sentir.

Una de cal otra de arena, una condena a no volver a darnos la mano y que jamás lleguemos a caminar por la arena, en busca de un nuevo amanecer. Jamás pasara, estamos demasiado lejos, cada uno en su banco de arenas movedizas enterrándose en la psicopatía. En sobrevivir. En agarrar a otro o a otra, para salir, y las entierras y descubres que solo te estas ahogando un poco mas. Que vas a morir y no puedes ser feliz, que ya es imposible.

lunes, 20 de octubre de 2014

El yo.

De desequilibrio por apellido, nunca pretendí el sarcasmo cínico aunque la vida alli me condució. Inestable emocional, amante de los viajes de corta distancia y de los parques. Siempre elector de los bosques antes que de los árboles, con el mar como patria y cansado del camino. Quería ser caminante pero se hundió en el vino que siempre prefirió antes que la cerveza. Lector de mitología, poesía o cualquier historia, amante de las crónicas y en definitiva de descubrir a gente, alternativas. El pretendió la lucidez y la intelectualidad, demasiado abstracto para dejarse ver. Amante indiscreto de la educación, sobre mi sed de conocimiento compondría una canción. El lento trabajador de la soledad que no suelta un problema hasta acabar. Fantaseando, llorando jugando a hacer teatro, en definitiva imagino que por imaginar acabo viendo algunas veces lo que se escondía en realidad. Y las frustantes palabras nunca podrán llegar a decir lo que quiero decir en verdad. Y me discurro interesado y discreto hacia lo mas profundo de la psique humana, de lo esóterico y oculto con cierto culto a la muerte, a la investigación privada.

Amante de la amistad sincera, no importa lo desolado del pasado y el presente, que siempre llegará algo mejor. Regalare palabras sin corazón al que sufra, para no tocar el fondo de la cuestión. El dolor. Y preferire mil veces un amigo para siempre que un corto amor. Porque necesito a la gente, quiero y la quiero ayudar, no hay otra manera en la que sepa expresar mi infinita gratitud por el hecho de que existan y me quieran en su vida. El atado a la conflictivo, con miedo a la dependencia, dependo del hecho y la creencia de que no se lo que quiero.

Entre la cal y la arena, preferire siempre a quien me haga dudar, quien me haga reir, de vez en cuando y a quien me pueda enseñar. Que el físico siempre muere, que luego solo quedas tu. Que mi felicidad es dependiente de las vueltas de lo que pueda aprender, de lo que podamos hablar, coqueto idiota que no puede soportar los celos y la posesividad. El temeroso déspota que teme a abrirse de capullo a mariposa por los miedos, miedo a no ser correspondido, como si en mi vida el sacrificio y el amor marchen de la mano. Enamorado de lo imposible, no por su imposibilidad sino porque asi es como siempre pasa. ¿Que hay mas bello que lo inalcanzable? hasta que lo logré alcanzar.

El ambicioso inquieto, siempre odiare la cobardía, y me aferrare a ser valiente como modo de vida que no le temo a nada ni a nadie, impulsivo en exceso llevado a veces por la melancolía. No puedo estarme quieto, viendo, viendo como todo se va al infierno. Prefiero morir que dejar al mundo trabajar, que quedarme quieto, porque la quietud y el silencio son hermanos de la muerte (la muerte es lucidez) y yo estoy vivo, inquieto y estúpido muchas veces. Un luchador, sin miedo a ser guerrero, competitivo con ganas de una buena pelea y de comenzar alguna aventura e insensible con lo que se mete en mi camino. Es mejor si me abro paso a que si me lo dan, que no tengo miedo a la jungla que la voy a destrozar. Jugando solo o en equipo, dirigiendo simpaticamente, siendo el puto lider que necesite la gente. Yo triunfare aunque lleve tiempo, y jugare y me arriesgare perseverando hasta el final y ya vencidas las circunstancias me largare aburrido de lo que me aburre, buscando un nuevo juego. Trabajando mejor en soledad.

Esto es algo de lo que soy, soy mil cosas mas, los momentos, mi lunática personalidad.

A algún sitio mejor.

Al tambor, al tambor que retumbe en ardor. Mi corazón, mi corazón, que la sangre fluya de emoción. Que queme y que arda por el sonido del tambor, y a la música que preceda a las llegadas las hagan himnos que se escuchen por el futuro, cuando el tiempo pase y recuerde, pre-mortem, en un breve esternor. Y sentir la hierba bajos mis pies y que me emocione y que el miedo nos distraiga, pero que nunca pare el tambor, ni el temblor de la llegada. Y el amor y el dolor que se hagan nubes de algodón, que el pasado y el futuro nos regalen algún don, que no vayamos donde debamos y el destino no importe un pepino porque plantamos nuestro olmo y nuestra rosa en aquel rincón.

Que la historia no nos olvide, que la poesía no arrincone a la prosa ni viceversa, que no verse, ni que bese al que besó, que no importen ni esos ni esas, porque se acercan como dos lineas confluyendo fluyendo a ser música que conmueva hasta a los que rezan. Que despierten y se vean, todos, sobrecogidos por sus mentiras. Que el mundo tenga por fin sentido, que la risa y el llanto se mezclen en nuestros oidos por la dimensión de lo que va a pasar.

Repito que al tambor, al tambor que si no suena mi corazón, mi corazón es porque duermo en las almenas de alguna lúgubre mansión. Que se inunde mi salón y mis ojos recuperen su conexión con el río. Que porfin sonría y que la conmoción nos deje espacio para una nueva huida, hacia algún sitio mejor.

Siempre precedidos por el tambos.

sábado, 18 de octubre de 2014

Vivimos en el mundo de los palmeros, que abanican a las grandes sombras y a las pequeñas, cada uno a su nivel. En el mundo de los lameculos, de los idolatradores de figuras y de imagenes inanimadas. Vivimos en el mundo de la adoración, de los adoradores de cuerpos, de características, de vidas. Vivimos en el mundo de lo politicamente correcto, de la adoración a las ideas padres, los axiomas, la absurda mediocridad. En un mundo esteticamente asqueroso, en el que la gente se reduce y se induce a conversaciones sobre los temas mas pueriles sin ningún respeto al oyente con absoluta normalidad.

La libertad de uno acaba donde empieza la del otro, decían y luego escupían sobre el papel. Es este un mundo cínico en el que la gente cree sinceramente que su lucha la deben realizar todos, que le deben dar palmaditas en la espalda y buenrollismo a raudales y que no se debe sufrir por lo que se persigue. Lo bueno, cuesta, creer que todo vendrá de la divina procedencia es imbecilidad.

En este mundo, de capitalismo y por separado pseudo-racionalismo que inducen al individualismo, en este mundo estamos solos y a lo máximo que puede y debe aspirar el hombre como tal es a acompañar amistosamente. Apoyar, la gente ya no apoya, solo lucha o no lo hace. Los conflictos de cada uno pertenecen a cada uno, yo aprendí a luchar los míos, a ser yo porque definitivamente nadie lo va a hacer por mi. Yo contra el mundo parece una lucha desigual, pues lo es, el mundo se ha vuelto tan mediocre y debil que me lo merendare con constancia, superioridad intelectual y trabajo. Me lo merendare con dudas, lo aplastare como un mosquito y satisfecho lo mirare desde arriba, mejor que el.

No me detendré nunca ante conversaciones de bajo calado, seré una buena persona, si, pero no un subnormal, yo no tengo nada de eso. Desprecio la debilidad, la desprecio sinceramente, los vicios, los complejos. Vivir acomplejado es de tontos del bote.

jueves, 16 de octubre de 2014

jueves, 2 de octubre de 2014

¿Excusas para vivir?

Me parten los rayos en medio de la tormenta, el fuego, la luna, las cargas electricas. Todo retumba, y mis ojos bañados en sangre relamiéndose orgullosos, luchadores contra todo se vuelcan en la oscuridad, en el cabreo en las ganas de matarlos a todos, sin ningún tipo de miedo sereno, sin nada. Yo deje de tener miedo cuando no tuve nada que perder.

Yo no me daba cuenta, de que hay personas que te cuidan, se aseguran, discretamente, de que todo vaya bien. De que la taza no vuelque, es precioso cuidar, es precioso que te cuiden. Por eso, me enorgulleceré siempre de pelear a espaldas de todo por el todo. Por las causas silenciosas, por mi mismo. De eso se trata la vida, de ir soltando hostias hasta que viejo y debil el mundo te tumbe contra el sillón y te resignes dignamente a sobrevivir, a vivir pasivo.

Siempre que haya una buena causa, habrán razones para sangrar, siempre que sean mas que tu habrán razones para soltarles un par de hostias y demostrarte a ti mismo que no te esconderas, ni predicaras la cobardía.

Luego volveré a casa, vere la cama vacía, vaciada por mi. Me sentiré solo y el orgullo no será capaz de rellenar esos espacios. Las peleas no habrán tenido sentido, subire a la azotea y mirare hacia abajo.

Que mas da.