domingo, 23 de febrero de 2014

La arcilla de las pesadillas que construyeron un hogar.

Ahora acostado en la oscuridad que me regalan las persianas, ocultando el sol con el dedo. Sobreviviendo al día después, empiezo a entender que crecí, que ya no tengo miedo a nada, y eso me aterra. Yo no quería crecer simplemente pasó, como pasan los trenes por encima de los raíles, inconscientemente.

Y ahora me acuerdo del mi infancia de ir por las mañanas a acostarme en el lado de la cama de mis padres con las sabanas sobrantes o ir por las noches de los fines de semana a acostarme debajo de la mesa del ordenador cuando era pequeño, llenándolo todo de mantas, mientras mi padre estaba en el ordenador, improvisar mi rincón, mi hogar, verle jugar.

Recuerdo cuales son mis pesadillas predilectas de la infancia, las conozco tan bien... se lo que significan. El tiburon del titanic, el zorro de triana, la sensación de estar encerrado en un juego macabro en el que todos son nadie y yo les hablo esperando respuestas. Mientras, me persiguen, siempre había algo terrible que me perseguía de lo que no podía escapar hasta que me levantaba entre sudores fríos.

Ahora se que esas sombras no existen y que las vencí cuando tuve que crecer. Pero eso me da aun mas miedo, necesito mis miedos para reconocerme y yo ya no siento nada. Necesito algo de magia en el espejo, necesito cuidar mi mundo.

Seré un triunfador, y tardaré en lograrlo, lo se, pero cuando lo logre cuidare a mi universo con todo el amor y la ternura con la que coloreo mis recuerdos. Soy y seré un lider, porque no tengo miedo a nada, no uno vanidoso ni uno especialmente intelectual. Seré el lider emocional, el lunático, una columna en la vida de todos los que quieran mi sombra. Se que todo se puede solucionar, lo se porque ya lo hago posible, se que siempre hay alternativas si sabes encontrarlas, se a quienes elegir para lograrlo, para construir mi hogar y la esquina de mantas que un día protegía mi padre.

El futuro siempre es menos negro cuando tienes a gente a la que cuidar, con la que ser feliz.

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