miércoles, 31 de enero de 2018

Mi jardín es un lugar tan violento.

Somos flores en un jardín de muerte y vida,
la primera abona a la segunda,
estamos compuestos de muertos,
pero viendo menos, como tuertos.

La belleza que fue compondrá,
la belleza que algún día será,
y las rosas mas violentas de mi jardín,
no se arrugarán porque no es ese su fin.

Renacerán en el futuro,
con los capullos mas maduros.
Incoscientemente mas inteligentes,
la evolución los hará mas dementes.

El tiempo se condensará en una linea,
que al final arderá, ignea,
y el conocimiento acumulado,
cambiará y se convertirá mejorado,
en algo diferente.

Enredaderas atrapando, dientes de león volando, rosas hiriendo y los sueños nunca muertos, siempre viviendo mientras los riego de mi espacio de mis posibilidades y mi reloj.

No hay comentarios:

Publicar un comentario